¿Es seguro que los más pequeños regresen a clases presenciales?

El regreso a la educación escolarizada en nuestro país empieza a ser una realidad. Aunque los niños pequeños, sobre todo los de etapa preescolar, tienen el menor riesgo de repercusiones por el virus, acá te proponemos una lista de precauciones que considerar en conjunto con la institución escolar.

Gracias a los aprendizajes que como sociedad hemos estado absorbiendo desde el inicio de la pandemia, así como a los esfuerzos de la Secretaría de Salud Pública de nuestro país, el regreso a clases es un hecho que, aún paulatinamente, comienza en la segunda semana de junio, según informó el presidente de México.

Las inquietudes son varias: ¿qué medidas tomará cada una de las instituciones educativas que operan en nuestro país?, ¿pongo en riesgo a mi hija o hijo llevándolo a clases presenciales?, ¿pongo en riesgo a mi familia? 

Algo que ha caracterizado a las escuelas de México es la variedad en su oferta educativa, pues el número de escuelas privadas (como en pocos lugares del resto del mundo), está casi en paralelo con el número de escuelas públicas. 

Esta particularidad exige que pongamos individual atención en la comunicación que podemos establecer con la casa educativa de nuestra hija o hijo, pues aún no se desarrolla un sistema homogeneizante en apoyo a la crisis de salud, ni en el sector público, ni en el privado.

¿A menor edad es menor el riesgo?

Los niños pequeños viven un riesgo menor tanto de contagio como de afectaciones graves a la salud. Esto se debe a que, al tener un sistema inmune que aún no tiene memoria, como explica Mike Zimmerman en su texto Inmunidad al Coronavirus: ¿Cómo influye tu edad? Es decir, no ha estado amenazado por demasiados patógenos como sucede conforme la edad aumenta.

No obstante, tenemos que subrayar que esto no exime a los niños de nivel preescolar ni primaria de ser propagadores del virus. De aquí que un cuidado que tenemos que advertir a pesar de lo anterior, es el de tomar en cuenta las condiciones de nuestra familia. Si dentro de ella convive una persona que entra en grupo de riesgo, lo mejor será que continúes eligiendo la educación a distancia.

Sabemos que la pandemia ha vuelto la experiencia educativa de tu hija o hijo aún más complicada de lo que de por sí es y entendemos que el regreso a clases puede verse tan prometedor como antes se veía ir a un parque de diversiones para ellos. Por ello, a continuación enlistamos algunos puntos para que tus pequeños retornen de la manera más prudente posible a las aulas.

Diálogos necesarios con la institución educativa:

Desinfección

Lo primero y esencial será que nos aseguremos de que la casa educativa de nuestra hija o hijo, active protocolos de limpieza y desinfección. Que estos sean lo suficientemente rigurosos y constantes. Esterilizar manijas, desinfectar aulas y pupitres, y desinfectar a los niños cada que entran a la escuela, hará un ambiente un poco más seguro.

Este tema debe ser concientizado también desde el alumnado, pues la única manera de lograr que todo esté en óptima limpieza es que ellos también participen. Incentiva a tu hija o hijo a que además de lavarse las manos constantemente y no tocar su cara durante el día, se sumen a la labor de limpieza en la medida de lo posible. Puedes proponer una junta escolar en donde sea sugerido que cada alumno contribuya con su desinfectante personal, por ejemplo. 

Monitoreo de los alumnos

Como sostiene la revista Kids Health, será necesario que a diario cada escuela esté pendiente de que ninguno de sus alumnos presente síntomas de COVID-19. Pregúntale a los representantes de la institución a la que asiste tu hijo de qué manera van a operar para llevar esta tarea. Desde la toma de la temperatura en la puerta hasta los pertinentes descansos preventivos de alguien que no se ha sentido muy bien, deben ser medidas voluntarias de todos los que conforman el círculo de estudios.

Cubrebocas imprescindible

Haz la pregunta acerca de qué tan estrictos serán con el uso del cubrebocas. De repente, hay ventaja en el hecho de que las niñas y los niños convivirán con los mismos compañeritos durante todo el periodo, pero esto implica que cada uno de ellos haga un uso correcto del cubrebocas.

Pídeles que consideren hacer medias claras para que todos los involucrados en la educación de los pequeños, y ellos mismos, integren el uso consciente del cubrebocas.

Asistentes por clase

El distanciamiento social requerido para mantener en control la propagación del virus, implica que haya menos alumnos por clase o incluso que se abran las aulas al aire libre. Cuestiona qué esfuerzos están haciendo por escalonar los horarios de clase, por reducir la cantidad de asistentes por grupo o hibridar las clases entre lo virtual y lo presencial para el éxito de esto. 

Estas son apenas las ideas claves para mantener el ambiente escolar controlado para los pequeños y por lo tanto, para todos en casa. Pero el límite es el que tú, junto con la comunidad escolar, propongan.

Si bien es cierto que estas medidas preventivas, así como la campaña de vacunas administradas a todo el personal docente, son pasos agigantados en el terreno de prevención y educación de nuestro país, habrá que sumarle nuestros esfuerzos como padres para que la pandemia siga mitigándose y los niños puedan volver a incorporar la compañía educativa en sus vidas sin tantos riesgos.


Para complementar tu lectura, te recomendamos:

Comunícate con un asesor