6 cosas que puedes hacer para motivar a tu hijo adolescente

La falta de motivación es un rasgo más común en la adultez que en la adolescencia. Lo que podría parecer un adolescente desmotivado, en realidad es un adolescente en resistencia. Acá te contamos qué puedes hacer para que las motivaciones de tu hija o hijo adolescente, sean más afines a las tuyas.

Analicémoslo bien: el adolescente difícilmente puede estar conociendo la desmotivación. A pesar de que no quiera pararse de la cama, acceder a lo que le pides, hacer sus tareas o colaborar en casa, ¿tiene ímpetu a la hora de hacer lo que le gusta? Lo que le gusta se traduce, por ejemplo, en emoción por salir con sus amigos, jugar videojuegos o quedarse despierta o despierto hasta tarde.

Puede ser complicado detectar sus motivaciones porque personalmente no las encontramos motivadoras, pero sí las tiene. Entendemos que te gustaría ver a tu hija o hijo alegre, con una iniciativa a tope, colaborativo y obediente, pero lo más probable es que la o el adolescente quiera comunicar algo importante con su apatía hacia las cosas que a ti como madre/padre te interesan.

En un artículo sobre la desmotivación de los adolescentes publicado por la revista Raising Childs (Criando niños), atienden que es común que relacionemos la motivación únicamente con lo productivo. Esto es algo que solemos exigir de nosotros mismos y que habría que repasar, pues la pregunta real podría tratarse de si consideras que las motivaciones de tus hijos no son las mejores para ellos, para su futuro o para su relación familiar. A partir de aquí podemos ir apuntando al verdadero escenario que están viviendo, no sin antes descartar con la ayuda de un especialista que no sea un problema clínico o psicológico como la depresión o la ansiedad. Como revisamos en el artículo ¿Cuándo sí y cuándo no es necesario llevar a mis hijos a terapia? , un adolescente podría necesitar apoyo psicológico si en serio no encuentra motivación en forma alguna.

Regresando a nuestro primer planteamiento, rescatamos lo que escribe James Lehman, escritor de pedagogía y especialista en comportamiento, en el artículo Motivating the unmotivated child (Motivando al niño desmotivado): “Es importante que los padres se den cuenta que sus hijos tienen motivación. Pero su motivación es resistir. La motivación es hacer las cosas a su manera, no a la tuya. La motivación es mantener el poder.”

Lo que percibimos como motivación podría ser resistencia, sostiene James Lehman, por lo que será importante que leamos desde dónde es que el adolescente está haciendo o dejando de hacer. Ahora bien, veamos algunas cosas que podemos poner en práctica para hacer más armónica esta relación entre sus motivaciones y las tuyas:

1. Enséñale a resolver problemas

La confrontación es algo que fácilmente tendemos a evitar. Enséñale a confrontar lo que no le gusta; tú mismo al proponer esta conversación estarás intentando resolver algo que percibes como un problema para ambos. Dale herramientas a través de emplear un lenguaje claro y una comunicación tranquila. Pues el hecho de que tu hijo se resista a las actividades que se le proponen, podría remediarse si ella o él es capaz de verbalizar el por qué no quiere. 

2. Contribuye a que se sienta autónomo

La resistencia que mencionamos anteriormente ocurre sobre todo cuando los adolescentes se sienten muy supeditados a tus órdenes. Pueden sentir frustración por creer que no tienen poder sobre ellos mismos. Podrías intentar permitirles más espacio para que tomen más decisiones personales o decisiones en relación a la casa familiar, como un propulsor de motivación. Un adolescente seguro de sí mismo, que puede experimentar para desarrollarse, no pondrá resistencia a las cosas que le hacen bien ni buscará antagonizar con tu opinión.

3. No pelees con ella o él

Un problema de aparente desmotivación esconde otras cosas detrás, por lo que la respuesta no será continuar pidiéndole a tu adolescente que te haga caso. Insistir, gritar o exigir sólo le dará poder a su resistencia, dice el especialista. Si acaso llegas a conseguir que haga algo a lo que se resistía, después encontrará otra cosa a la que resistirse otra vez. Lo mejor será que investigues en conjunto con tu hija o hijo por qué no quieren hacer lo que tienen que hacer y qué alternativas pueden proponer.

4. Déjale experimentar sus consecuencias

Sabemos que esta parte de verdad te pone a prueba. Según el texto que citamos de Empowering Parents (Empoderando papás), dejar que los adolescentes vivan sus consecuencias es la mejor manera en la que pueden aprender y dejar de contraponerse a lo que tú sugieres. Si no quiere hacer la tarea, entonces tendrá malas calificaciones y eso se lo tienes que recordar sin hacerte cargo de su preocupación. 

5. Transfiere la responsabilidad

Tener el papel del malo en la vida de tu hija o hijo adolescente, es agotador. Todo porque te preocupas y les persigues para que den lo mejor de sí. Si esto no ha funcionado, deja de hacerlo. Transfiere esa responsabilidad a alguien que sí vaya a escuchar porque no tiene que resistirse a esa persona para probar su punto. Por ejemplo, si no comen ni duermen bien, busca que hablen con un nutriólogo para que les cuente cómo están afectando su crecimiento.

6. Sugiéreles que administren sus metas

Algo que no hemos puesto a consideración, es que la vida adolescente de verdad puede poner mucho estrés sobre los hombros. Quizá prefieran quedarse quietos al temor que implica empezar a avanzar hacia donde quieren. Si desean mucho entrar a alguna universidad, ganar un concurso o ser la mejor guitarrista y en vez de ello están “tirando” su tiempo, contribuye a que partan ese objetivo en varias metas. Un plan de objetivos a corto plazo, puede ayudarles a dar ese definitivo primer paso.


Preguntarnos ¿qué es lo que motiva la “desmotivación” de nuestro hijo adolescente?, nos ayudará a trazar el mapa hacia una solución en donde empleemos los puntos anteriores. Cada que te preocupes o vuelvas a frustrarte, recuerda que ya estás acompañándoles en el proceso de ganar confianza para comunicar, y decidir, y que esto les facilitará radicalmente las cosas a ambos.

También te puede interesar:

Comunícate con un asesor