martes, abril 20, 2021

Con la reapertura de escuelas en México, ¿cómo prevenir que mi hijo se contagie de COVID-19?

300 escuelas privadas han reanudado actividades presenciales en el país. ¿Que no volver a las aulas significa aumentar los contagios?

Debido a que los reportes de la Secretaría de Salud indican que en México los casos de coronavirus han ido a la baja, el presidente de la Asociación Nacional de Escuelas Particulares (ANEP), Alfredo Villar, anunció que 300 escuelas privadas han reanudado actividades presenciales en el país. ¿El regreso a las aulas estará más cerca de lo que creemos? Con esta duda se desata otra cuestión aún más importante: ¿volver a las aulas no significa aumentar los contagios?

Los padres de familia deben de prepararse para buscar alternativas en caso de que las escuelas reciban indicaciones de regresar a clases presenciales. Como muchos sabemos, existe el riesgo de que en algunos centros educativos tengan dificultades para acatar las medidas de seguridad correspondientes, con lo cual podríamos poner a nuestra familia en un serio peligro.

¿Qué protocolos sanitarios deberán seguir en el centro educativo de mis hijos?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) en una de sus secciones de preguntas y respuestas sobre la enfermedad por Covid-19 en las escuelas, señala que los niños menores de 18 años de edad representan alrededor del 8.5% de los casos notificados. Sin embargo, existe un número relativamente bajo de muertes en niños y adolescentes comparadas con otros grupos de edad. Por lo tanto, el riesgo de enfermar por regresar a clases es menor, aunque sigue existiendo la posibilidad de que extiendan los contagios.

Ante este panorama, la Academia Americana de Pediatría, organismo con sede en Estados Unidos, publicó a través del sitio web de su revista Healthy Children una imagen con nueve puntos que deberán de seguir las escuelas de ese país para garantizar un entorno libre de infecciones de COVID-19 entre alumnos, profesores y personal administrativo:

  1. Limpiar y desinfectar superficies de forma frecuente.
  2. ¡Lavarse las manos!
  3. Pupitres puestos de 1 a 2 metros de distancia.
  4. Menos estudiantes en el salón de clases. 
  5. Los maestros deberán de cambiar de salón, no los alumnos. 
  6. Almorzar en los pupitres.
  7. Usar espacios al aire libre cuando sea posible.
  8. Uso de mascarillas en niños y adultos. 
  9. Flexibilidad para volver al modo virtual si hay un aumento de casos de coronavirus.

Además de estos puntos; un artículo publicado por el Banco Interamericano de Desarrollo recomienda diversas estrategias para un regreso seguro a las aulas. Entre ellas está la reapertura escalonada de los centros educativos, que consiste en hacer que los alumnos vayan muy pocas horas al colegio y alternando los grupos entre ciertos días de la semana o en distintos horarios. Además, pide continuar con el reforzamiento del aprendizaje por medio de las asesorías en línea.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud recomienda fuertemente a través de la Guía Interna Para Prevención y control del Covid-19 en las escuelas que los niños vigilen de forma constante su salud y en caso de no sentirse bien, eviten ir a los espacios educativos.

Estas medidas han dado la pauta a que algunos gobiernos decidan abrir las puertas de sus colegios a niños, maestros y personal. Lejos de ser una actividad de riesgo, a esta medida la califican como un recurso para cuidar la salud mental y el desarrollo psicoemocional de los jóvenes.

Ante la apertura ¿qué han hecho los padres?

Según una investigación hecha por la Asociación para los Datos Educativos (EdSource) en Estados Unidos, las opiniones se encuentran divididas: algunos padres ven el regreso a clases de sus hijos como un hecho positivo, mientras que el segundo grupo no está de acuerdo con esto. El grupo que está a favor del retorno a este tipo de actividades menciona que las clases en línea que toman sus hijos son insuficientes. Indican que esto no es culpa del profesor, sino más bien de un sistema escolar que fue forzado a integrarse a un ecosistema digital al cual no estaba preparado. 

A través de una nota, el portal KQED reportó a finales de enero cómo un grupo de padres de California, Estados Unidos, se unieron para pedirle a los legisladores de su estado que abran los centros educativos. Esto debido a reportes en los que mencionan que no todos los estudiantes tienen las mismas posibilidades de tomar clases de manera digital, algo que va en contra del derecho a una educación igualitaria. Eso sin nombrar a los miles de alumnos con distintos problemas de aprendizaje o discapacidades que aún no se han podido adaptar.

Por el contrario, quienes están en contra del regreso a las aulas afirman que no pueden estar seguros de que las autoridades educativas cumplan con los protocolos necesarios para garantizar la salud de todas las personas pertenecientes a un centro educativo. Para ellos, vigilar a sus hijos desde casa les parece una opción mucho más viable frente a tiempos tan difíciles.

Más ejemplos de todo el mundo

El mundo pide continuar con nuevas reglas y ser responsables y respetuosos con la salud de los demás. Las escuelas no escapan a esto y los protocolos se deberán seguir al pie de la letra si queremos que esta catástrofe se aleje para no volver. 

Escuelas en toda Europa, Asia y Oceanía han tenido que adaptar todas las medidas de seguridad dadas por autoridades sanitarias mundiales para funcionar correctamente y no volverse un peligro para sus hijos. De acuerdo a una nota de Reuters, pudimos conocer cómo en China decidieron acreditar el buen estado de salud de los alumnos a través de aplicaciones móviles. Por otra parte, en Ottawa, Canadá, la organización encargada de la salud pública, Ottawa Public Health, lanzó en su sitio web una encuesta para que los padres contestaran de forma diaria y así ellos calificaran si su hijo podría estar infectado o no.

Ahora más que nunca tenemos que entender que las escuelas no sólo la hacen los maestros y las autoridades, sino que las construyen los alumnos y padres de familia. Los padres tienen que verse a sí mismos como agentes activos, tanto en la educación de sus hijos, para que acaten normas sanitarias, como en el monitoreo de las acciones que lleva la escuela a cabo para evitar volverse un foco de infección. Sabemos que las escuelas privadas seguramente llevarán la delantera en el cuidado de sus instalaciones, mobiliario, maestros, personal administrativos o alumnos. En caso de que tus hijos asistan a una escuela pública y observes que hace falta algún insumo ¡también ahí puedes participar!

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