martes, abril 20, 2021
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¿Con tantas clases en línea, está bien que mis hijos sigan viendo televisión?

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Todas las pantallas fueron creadas para enriquecer nuestras relaciones, no para reemplazarlas. Y sin embargo, ¿qué está pasando?

Han pasado setenta años desde que el primer canal comercial, la señal del Canal 4, se inauguraba en la televisión mexicana. Desde entonces, el empleo del tiempo de varias generaciones en nuestro país y la manera en la que conocemos el mundo, empezó a cambiar. La pantalla de la TV y sus manifestaciones progresivas, ocupa ya no sólo un lugar especial en la casa sino en la vida diaria de millones de personas.

Por motivos lúdicos, informativos y laborales, nos hemos desarrollado a través de las nuevas tecnologías, pero lo impresionante es que para los más pequeños estas representan y les exigen un espacio más amplio. Las niñas y los niños se relacionan con el mundo digital con más naturaleza que otras generaciones, pues se ha vuelto parte esencial de su educación.

Hoy en día, a casi un año de que empezó la pandemia, el sistema educativo de los sectores más privilegiados ya se ha trasladado de lleno a las plataformas virtuales. Es un hecho que la educación en el 2021 depende del uso de la radio, el televisor, las computadoras de escritorio, las laptops, las tablets o los smartphones para subsanar la necesidad que la interrupción de las clases presenciales ha provocado. Desde antes de la crisis de salud, este fenómeno había echado raíces y ha sido tan radical y acelerado el proceso, que el tiempo pasan los infantes en frente de una pantalla se ha vuelto un tema importante de considerar.

El texto Tiempo en pantalla: Más allá de la televisión y hacia el futuro desarrollado por el Kansas State Research and Extension, suscribe que “Los estudios han demostrado que el consumo excesivo de medios, incluidos los medios de Internet, puede llevar a dificultades de atención, problemas escolares, trastornos del sueño y de la alimentación, depresión y problemas de peso tanto en adultos como en niños. Además, los educadores de la vida familiar reconocen el tiempo de pantalla que invade como un detrimento para el desarrollo familiar.”

La interacción, es decir, las relaciones interpersonales, son el mejor estímulo que los niños pueden recibir porque están en el momento ideal para desarrollar conexiones neuronales que serán cruciales para su crecimiento. Antes de los dos años, se recomienda que los pequeños no pasen tiempo frente a la pantalla, así se trate de un programa pensado especialmente para su estímulo cognitivo.

Previo a revisar por qué  no está bien que los más chicos pasen mucho tiempo al televisor, hay que considerar que todo tipo de pantalla o aparato digital fue construido como una herramienta para enriquecer nuestras relaciones, no para reemplazarlas. Con esto en mente, podemos hacer un esfuerzo por emplearlas de esta manera, con el cuidado que implica reconocerlas como un plus para la interacción mientras no el objeto central de ella. Esto aplica en la vida y hábitos de los adultos como en la de los niños, por lo que mientras los padres conservan una perspectiva similar a esta, pueden ayudar a sus hijos a adoptarla.

Los investigadores sugieren, por ejemplo, que si las familias comparten tiempo alrededor de un televisor o una computadora, elaboren actividades a partir de lo que ven. Si en el video que están viendo juntos, la gente baila, cocina, plática o va de campamento, entonces la mejor idea será echar a andar esas actividades, salir a vivir, discutir sobre lo que se cuestionan los personajes en la pantalla. 

Según la Revista Médica Sinergia en su texto Impacto del tiempo de pantalla en la salud de niños y adolescentes, estas son algunas de las repercusiones puntuales que el exceso de tiempo virtual puede ocasionar en la vida de tus hijas o hijos: 

  1. Sedentarismo
  2. Obesidad o mala alimentación
  3. Trastorno de sueño
  4. Retraso de habilidades motoras
  5. Menor rendimiento académico
  6. Retraso de desarrollo cognitivo y de lenguaje
  7. Dificultad de estabilidad emocional o problemas de conducta

Si estimamos que un niño debe tener entre 9 y 12 horas de sueño al día, según señala La Academia Americana de Pediatría, y sumamos las 8 horas que en promedio deben dedicarle a la escuela, restan tan sólo cuatro horas diarias que como padres podemos contribuir a que distribuyan entre sus otros intereses y necesidades como la recreación, el ejercicio, la convivencia social, el arte y la buena alimentación. Este es el screentime o tiempo de pantalla que los más chicos pueden invertir, según señala el texto  Pantallas y niños: Tiempo de uso y exposición recomendado por la AAP :

  • 0 – 2 años: Nada de pantallas
  • 2 – 5 años: Entre media y una hora al día
  • 7 – 12 años: una hora con un adulto delante. Nunca en horas de comidas
  • 12 – 15 años: Una hora y media. Mucho cuidado con las redes sociales
  • + de 16 años: Dos horas. Los dormitorios no deben tener pantallas

Si lo vemos de esta manera, no queda mucho tiempo de sobra como para darnos el lujo de que lo ocupen frente a un monitor, ¿no lo crees? Esta lógica puede contribuir a que reconsideremos nuestros propios hábitos de consumo tecnológico y construyamos estrategias alrededor de las características de nuestros hijos para regular este fenómeno dentro de nuestras casas.

¿Cuáles son los principales tipos de terapias psicológicas para tus hijos?

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No basta con llevarlo con el terapeuta. También es importante saber qué técnica es la más adecuada para conducir a tu hijo hacia su pleno desarrollo psicoemocional.

En el artículo ¿Cuándo sí y cuándo no es necesario llevar a mis hijos a terapia? hemos revisado en qué casos es pertinente que los niños asistan a terapia psicológica, ahora vamos a contarte cuáles son los principales tipos de terapia que los especialistas pueden abordar para promover el bienestar de tu hija o hijo. Como preámbulo, hay que tener en cuenta que a pesar de que personalmente consideremos que una terapia es mejor que otra, la elección del tipo de terapia a la que asistirán los pequeños, tendrá que ser evaluada según sus necesidades.

El psicólogo infantil te apoyará para determinar la mejor opción, según aspectos como su historial médico, sus conductas, capacidad intelectual, nivel de desarrollo, habilidades sociales y de comunicación. La Universidad Internacional de Valencia en un texto titulado Psicoterapia infantil: principales modelos en la actualidad, evalúa tres elementos como puntos clave que permiten el éxito de cualquier modelo de terapia para niños:

1. El juego

El mundo de los niños es desarrollado y descubierto a través del juego, por lo que basar las terapias en actividades lúdicas es un potenciador del trabajo psicológico. Como describe el texto que mencionamos: “Los especialistas en psicología infantil tienen la preparación suficiente para interactuar con sus pacientes de corta edad mediante el juego, detectando sus traumas y ayudándoles en su resolución. Desde el juego se pueden trabajar los distintos aspectos terapéuticos y aplicar los aspectos básicos de los principales métodos psicológicos.”

2. La implicación de la familia

Sin olvidar que como padres no tenemos la posibilidad de resolver sus conflictos personales, sí podemos contribuir a la resolución participando de su terapia. Según el modelo de terapia, cambiará la sugerencia de cómo participar, pero los especialistas sugieren que siempre exista una implicación directa de los padres, tanto para conocer los avances como para reajustar sus propias conductas.

 3. Diferenciación de objetivos

Como un equipo de dos partes, tú y tus hijos, van a tener tan diferentes perspectivas como expectativas sobre la terapia, por lo que será necesario que haya espacio de respeto para no imponer o descalificar una sobre otra. El terapeuta también tiene la tarea de conciliar estos puntos de vista para continuar el trabajo exitosamente.

Principales modelos de terapia

Estos puntos como pilares nos dan una buena idea de qué debe sostener la terapia infantil y qué requiere de ti como padre. Ahora te mostramos los principales modelos de terapia para tus hijos.

Toma en cuenta que algunos especialistas pueden diseñar una terapia particular a tu hija o hijo en donde intervenga más de uno de los modelos que enseguida mencionaremos. Lo ideal es que además de la sugerencia del especialista, puedas platicar a grandes rasgos con ellos sobre la terapia que están eligiendo para prevenir cualquier resistencia. 

Será muy importante que observes su evolución muy de cerca, sea cual sea el modelo que escojas, pues encontrar la terapia adecuada puede ser cuestión de prueba y error. Es momento de elegir, te deseamos mucha asertividad.

Terapia familiar y de parejas

Apropiada para cuando el problema central se funda en las relaciones familiares. Los especialistas en esta terapia tratan trastornos emocionales y mentales sobre todo dentro del contexto de las familias y sus sistemas.

Terapia de juego

A través del juego se crea una atmósfera segura para que la niña o el niño se exprese y busque soluciones a sus problemas. Esta terapia es ideal para los más pequeños.

Cognitivo- Conductual

Se basa en la idea de que los trastornos psicológicos son producidos por pensamientos disfuncionales, alejados de la realidad. Estos pensamientos generan conductas nocivas en el paciente que pueden ser desaprendidas, por lo que esta terapia busca modificar esos esquemas de pensamiento.  Los especialistas cognitivos-conductuales suelen tener mucha demanda de pacientes por tratarse de una terapia práctica, que atañe puntualmente a los problemas y manifiesta resultados rápidos. 

Psicoanálisis

Este tipo de terapia se basa en que los niños, las personas en general, desconocen los factores que impulsan tanto su comportamiento, como sus sentimientos. Es intensivo e incluso se le puede dar seguimiento de por vida, pues no existe un seguimiento puntual de los conflictos particulares, sino de la generalidad de los problemas y patrones de pensamiento. El terapeuta genera una atmósfera cómoda para el paciente y le acompaña acotando sólo si es muy necesario, algo sobre su propia exploración en el monólogo comunicativo. No es una terapia desarrollada especialmente para los más pequeños, pero en algunos perfiles puede ser útil.

Neuropsicológica

Está desarrollada especialmente para los niños que sufrieron algún tipo de lesión cerebral o tienen alguna disfunción del sistema nervioso (traumatismo craneal, por ejemplo).

Gestalt humanista

Pone la relación terapéutica como herramienta de cambio. Es decir, que mediante la relación del niño con el terapeuta, este tendrá prueba de autenticidad, comprensión y aceptación; podrá formarse a través del otro y mostrarse tal cual es.

Terapia asistida con animales

Se basa en la interacción directa del niño con animales que reúnen aspectos específicos con la intención de que el niño se desarrolle de manera afectiva, social y cognitivamente.

Hay que exigir de esta terapia evaluaciones constantes y un diseño de dónde partir, pero resulta muy útil si entendemos que muchas veces el amor, la compañía y la ternura son curativas.

Para terminar de leer:

Tipos de terapia psicológica, R&A Psicólogos

Peg Rosen, Tipos de ayuda emocional disponible para su hijo, Understood

Pedro Oropesa et al., Terapia asistida con animales como fuente de recurso en el tratamiento rehabilitador, Medisan, 2009.

¿Cuándo sí y cuándo no es necesario llevar a mis hijos a terapia?

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El signo más claro para considerar la terapia, es si una conducta nociva se repite cotidianamente por meses. Pero no siempre es así.

La sensación es similar a estar atado de manos, ese momento en el que reconocemos no tener todas las herramientas para ayudar a resolver los conflictos internos o externos que atraviesan los pequeños. Reconocer que no hay un manual de instrucciones para la crianza y que ningún padre puede hacer el trabajo emocional de sus hijos —así como ellos no pueden hacer el de sus padres— es un ejercicio lleno de amor, valentía y compasión que nos permitirá buscar el apoyo de un especialista cuando ellos también sienten que no pueden solos.

Como el término lo dice, los especialistas en psicología infantil son expertos en niños. Es decir, se forman profesionalmente para poder acompañar su proceso psicológico. En este sentido, las terapias psicológicas tendrían que ser normalizadas por nuestra sociedad, pues no está mal ni es extraordinario necesitar ayuda.

Ahora bien, aunque el desarrollo psíquico-emocional de los niños es progresivo, no podemos esperar que sea lineal y armónico. Como padres habrá que ser tan resilientes como receptivos a las necesidades de  su crecimiento y tomarnos con calma algunos episodios en los que consideramos que su conducta no es la más deseable. Por ejemplo, cuando los niños están transitando por un evento importante, desde una mudanza, iniciar la escuela, una pérdida o el divorcio de sus padres, es normal que se manifiesten cambios en su conducta, cuando no tienen que ser alarmantes necesariamente. En estos casos, empecemos por observar con más atención cómo se desenvuelven emocionalmente y si encontramos que existe una repetición de conductas nocivas, podemos entonces valorar cómo es que estas impactan en su desempeño académico, sus relaciones sociales, su valoración personal o incluso su alimentación.

Si se trata de eventos casi aislados o pocos episodios de estas conductas, lo mejor será abrir la conversación con tu hija o hijo y ver si desde la comunicación y la atención podemos contribuir a que transiten por sus emociones y poco a poco se relacionen mejor con ellas. Por el contrario, si estos cambios de conducta empiezan a perpetuarse y afectar fuertemente los ámbitos que mencionamos, será inminente que busquemos la ayuda de un profesional. Abrir la conversación también será proponerles ir a terapia, contándoles cómo el objetivo de la terapia es que ellos se sientan mejor y puedan trabajar en sus problemas más asertivamente, pues no hay que olvidar que el trabajo de un psicólogo es potenciar el trabajo personal del niño y brindarnos como padres, algunas ideas de cómo poder ayudar. 

Como mencionamos, el signo más claro para considerar la terapia, aparece cuando una conducta nociva se repite cotidianamente por meses. Consultamos algunos blogs de psicología para identificar las conductas o señales de alerta que, de estar presentes en nuestros niños, valdrá la pena prevenir asistiendo a terapia. 

Da el paso siguiente cuando identificas que tu hija o hijo:

  • Agrede física o verbalmente a sus compañeros, educadores o incluso a ti
  • No tolera la frustración que supone recibir un «no» a algo que quiere
  • Tiene dificultad relevante para concentrarse en las tareas o en clase
  • Baja abruptamente su calificación escolar
  • Tiene conductas sexuales prematuras a su edad
  • Tiene dificultad para dormir solo
  • Tiene dificultad para poder separarse de ti
  • Tiene dificultad para relacionarse con otros niños
  • No tiene control de esfínteres 
  • Vivió abuso físicos, abuso sexual o malos tratos
  • Tiene terrores nocturnos
  • Tiene Insomnio o somnolencia excesiva
  • Tiene fobias (hay una gran variedad de fobias y miedos)
  • Se aísla mucho
  • Es víctima de acoso escolar
  • Tiene ansiedad y/o llanto incontrolado sin razón aparente
  • No quiere hablar
  • Vive un duelo no elaborado por la muerte de un familiar o mascota
  • Tiene conflictos o dificultades derivadas de un proceso de divorcio
  • Tiene apatía o falta de interés por cosas que antes le gustaban
  • Tiene problemas de aprendizaje
  • Vive cambios repentinos o dificultades en la alimentación
  • Tiene dolores físicos sin causa biológica (dolor de cabeza, de panza, etc.)
  • Sufre una enfermedad crónica o aguda
  • Tiene autolesiones
  • Tiene un retraso en el desarrollo del habla o lenguaje
  • Episodios de tristeza o depresión
  • Sufre un cambio repentino de actitud

Para saber más:

¿Cuándo es el momento de buscar ayuda psicológica para mi hija?, Child Institute, Understood Founding Partner

Llevar a su hijo a un terapeuta, KidsHealth

Tania Zohn Muldoon, ¿Cuándo y por qué ir a terapia?, ITESO

Cómo elegir un plan de ahorro universitario y a qué edad comenzar

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Según documenta The Value of Education, un análisis de datos del banco HSBC sobre la economía, el ahorro y el deseo de los padres de enviar a sus hijos a la universidad, el 58% de los papás en la actualidad, consideran que la educación universitaria de su país es incosteable. Al mismo tiempo, un 50% de ellos cree firmemente que sus hijos necesitan terminar un posgrado para tener verdaderas oportunidades en su área laboral. Estas cifras nos hablan de un contraste muy alarmante entre la realidad económica y lo que exige la actualidad del mundo profesional. En el contexto mexicano, donde el salario mínimo con fecha de enero 2021 se coloca en los 141.7 pesos, resulta casi utópico que los padres primerizos puedan contemplar un ahorro a largo plazo, pero es evidente que una inversión como la que requieren las universidades tanto locales como extranjeras pide de ellos que empiecen un plan sólido de ahorro “en cuanto antes, mejor”. Entendiendo que una educación profesional es la vía más segura para apostar por el bienestar económico de nuestros hijos a futuro, cuando no la que garantiza una respuesta a las necesidades de cada niño, veamos a qué conclusiones podemos llegar después de recorrer los pasos más necesarios a considerar para escoger el mejor plan de ahorro de entre los que ofrecen las grandes aseguradoras, un gran fideicomiso apoyado por tu estado o incluso, para poder construir un plan de ahorro propio que se acote perfectamente a sus necesidades como familia. Antes de comenzar, habrá que tener en cuenta que las complicaciones financieras no suelen ser extraordinarias, por lo que debemos confesarnos en equipo y cancelar la posibilidad de tomar del ahorro universitario para remediar las que se presenten durante el largo proceso de llegar a la meta. Ir un paso adelante es, por ejemplo, considerar el apoyo de las instituciones de gobierno en los primeros niveles de educación para poder ahorrar desde entonces. Es decir, optar por una buena educación pública como las guarderías y el kinder,   para contar con un colchón que invertir en grados posteriores como la preprimaria y así sucesivamente. Sabemos que es una completa azaña guardar dinero para algo que ocurrirá hasta dentro de los próximos quince años o más, pero la intención es que no te encuentres sobrepasado por los gastos escolares actuales, mientras miras a futuro. Hagamos entonces un plan sólido para evitar que sucumbamos a nuestra cuenta de ahorro ante la más ligera complicación. 

Primer paso: Habla con tu pareja o las personas que puedan apoyarte durante tu proceso de ahorro

Es muy afortunado si tú y tu equipo pueden ubicarse en el mapa de sus finanzas. Hagan un promedio de sus ingresos y gastos mensuales. Si su hija o hijo es muy pequeño, hagan una suma aproximada de los gastos más grandes hasta ahora y vean cuáles han sido realmente prescindibles para no volverlos a hacer y con base en este promedio, puedan estimar y sumar a la cantidad anterior, los gastos a corto plazo para el bebé. Estimen cuánto pueden destinar para el ahorro universitario, priorizándolo sobre otros ahorros, pues aunque es una meta a largo plazo, su beneficio es irremplazable (así como requiere mayor esfuerzo constante) en comparación al de estímulos inmediatos como la compra de un televisor o las próximas vacaciones.

Segundo paso: Proyecta costos universitarios

Según el Bank of America en su artículo Cuánto ahorrar para la universidad, habrá que tomar los siguientes parámetros para estimar el costo de la universidad:

1.- ¿Cuánto tiempo tengo de aquí a que mi hija o hijo esté listo para ir a la universidad?

Haz un cronograma de ahorros. Más tiempo significa más oportunidades para ahorrar y que esta inversión tenga el potencial de crecer. Si no es tanto el tiempo que tienes de aquí a que tu hija o hijo llegue al periodo universitario, tu ahorro mensual tendrá que ser más robusto. Pero no te desanimes, en caso de ser así, existe la opción de recurrir a un fondo de inversión apoyado por instituciones públicas o privadas para incrementar aunque sea un poco tus números mensuales.

2.- ¿Queremos una universidad pública o privada?

Ambas opciones requieren una inversión, aunque de montos distintos. Según el Instituto Mexicano para la Competitividad, el promedio de inversión para una universidad pública en México se sitúa cerca de los 30,000 pesos, mientras que una universidad privada demanda, en promedio, una cantidad 30 veces mayor, es decir, cerca de 900, 000 pesos de inversión. Revisa el artículo Cuánto cuesta una carrera universitaria en México para que encuentres costos puntuales de algunas universidades privadas en nuestro país.

3.- ¿Consideras la posibilidad de que tu hija o hijo estudie un tiempo en el extranjero?

Sin duda, cambiar de país durante la formación profesional, suma muchas experiencias como conocimientos benéficos para el desarrollo del universitario, al igual que gastos. Si tu respuesta ha sido que sí, tendrás que agregar a tu ahorro un monto destinado a gastos de traslado, alojamiento, comida y adicionales, considerando el cambio de moneda.

4.- ¿Consideras apoyarle en estudios avanzados?

Los posgrados hoy en día son más una necesidad profesional que un lujo. Conocer cuánta educación adicional se necesita en su ámbito laboral y cuánto podría costar, puede ayudarte a ti y a tu hijo a comprender el tamaño de su meta de ahorro para la educación.

5.- ¿En dónde se encuentran las universidades que están considerando?

No será lo mismo que tu hija o hijo asista a una universidad local, a que tenga que salir de casa para estar más cerca. Los gastos básicos varían según la zona en donde se encuentre la universidad, pues influye la movilidad que requiera para llegar hasta allí, el tipo de alojamiento, así como cambia el costo de la comida según el lugar. Por ejemplo, es muy diferente el costo de vida en un campus dentro de una gran ciudad a pesar de no necesitar auto, a los gastos que implica estudiar en una provincia donde la comida puede ser más económica, pero las distancias grandes y la movilidad deficiente. 

Considerando los puntos anteriores, pueden llegar a un total de gastos universitarios, considerando siempre que sin duda con el paso del tiempo, estos precios se inflarán aunque sea un poco.

Tercer paso: Consolidar una estrategia segura de ahorro

Los pasos anteriores te sirvieron para determinar aproximadamente la necesidad económica que demandará la educación universitaria de tu hija o hijo. A partir de esto podrás considerar si los rasgos de tu posibilidad de ahorro, se ajustan mejor a alguna de las tres opciones que mencionamos al principio del texto: un fondo de ahorro asistido (la CONDUSEF puede guiarte para hacer la mejor elección de ser este el caso), un ahorro apoyado en fideicomiso o un ahorro personal en el que recurres al fondo de inversión de tu preferencia para ayudarte a que crezcan los números. Lo más importante es que hayas dado el paso a planificar a futuro, pues ahora te inscribes en el escaso número de familias mexicanas que están preparándose para que sus hijas e hijos tengan mejores oportunidades en el futuro.

Otras consultas para que no tengas más dudas:

¿Cuál es el mejor fideicomiso en México?, Mexicana de Becas

Yuridia Torres, Tres opciones de ahorro para la universidad de tus hijos, El financiero

Cómo ahorrar para la universidad de mi hijo, Finerio

¿Más contras que pros del sistema tradicional de enseñanza?

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Una reflexión histórica y social que busca entender por qué educación tradicional, pese a sus enormes ventajas a nivel masivo y de estandarización, justamente por eso mismo no es el mejor método de enseñanza.

Recordemos los días de escuela. El salón de clases lleno, con sus mesas, bancas o pupitres en filas perfectas, un reloj de pared con el tiempo detenido, un enorme pizarrón verde y un sobrio escritorio de frente a todos, como una torre de vigilancia. En los mejores de los casos, el aula de estudio de tu infancia tenía ventanas, estantes con libros o percheros y material visual en los muros. Todos uniformados, iguales, repitiendo al unísono las tablas de multiplicar.

Hay quienes creen que el sistema tradicional está obsoleto: es ineficaz, predecible y poco estimulante. ¿Pero por qué se piensa así, si nuestros padres y abuelos aprendieron de este modelo? ¿Es verdad que la escuela tradicional ha desperdiciado talento y potencial durante más de dos siglos? 

Parece más justo pensar en los pros y en los contras del modelo educativo tradicional desde el presente y también desde el contexto histórico y social de su origen (la era industrial). Evaluemos pues al primer modelo de enseñanza con parámetros actuales —considerando las nuevas tecnologías, los avances en estudios pedagógicos y la transformación de la sociedad—, y justifiquemos sus aspectos negativos conociendo un poco la historia de la educación.

Repasemos brevemente la historia del modelo educativo de enseñanza y consideremos que sus métodos eran acordes al tiempo en el que se implementaron y que actualmente son una alternativa, bajo condiciones específicas de enseñanza. 

En términos generales, el sistema tradicional de enseñanza comienza a desarrollarse a mitad del siglo XVIII, con la institucionalización de la educación. Antes no había lo que hoy conocemos como sistema escolar, (grados académicos, facultades, programas de estudio, etc.). Tampoco existía un campo disciplinar en torno a la enseñanza, como lo son las ciencias de la educación y la pedagogía, según el texto de investigación La institucionalización de la educación como campo disciplinar de Claudio Suasnábar.

Ya que la gran mayoría de los niños y jóvenes de aquella época eran de la clase trabajadora, un solo profesor tenía que educar a una gran cantidad de alumnos al mismo tiempo, en lugar de que la educación, la alfabetización y el aprendizaje se limitara a la clase alta. Este tipo de “educación de masas” se basaba en la acumulación de conocimiento, que es la memorización y repetición de los datos de temas universales; ideas e ideales nuevos con relación a la ciencia y la filosofía, ya no sólo información de carácter católico. 

PRO 1: Masificación

Los fundamentos básicos del sistema educativo tradicional están diseñados para que el conocimiento llegue a toda la población. Su eficacia en grupos grandes de estudiantes es ideal si, por ejemplo, se quiere enseñar a leer y escribir a toda una comunidad de bajos y medios recursos. 

PRO 2: Orden

La impartición de clases de este modelo es de tipo magistral (el maestro expone el tema y los alumnos escuchan y toman nota), lo que significa que los alumnos reciben información durante más de cuatro horas diarias. Esto aseguraba un tiempo efectivo para transmitir información, es decir, un horario de aprendizaje. 

CONTRA 1: Memorización

La memorización de conocimiento no significa la compresión de éste. No es un aprendizaje profundo, y los ejercicios y exámenes están diseñados para evaluar cuánto se retiene, más no cuánto se comprende. También, el resultado de las evaluaciones se entiende como responsabilidad del profesor; es decir, refleja su supuesto nivel de conocimiento. 

CONTRA 2: Obediencia

Los valores de la industrialización, producción y control en masa también se reflejan en el sector educativo al configurar un sistema lleno de instrucciones y recompensas por obediencia.

Fue en el siglo XIX cuando se consolidaron los sistemas nacionales de escolarización: la estricta formación y certificación docente, las leyes y reformas y las etapas educativas. Para ese entonces, ya era una orden la escolarización de todos los niños y jóvenes de la sociedad, incluyendo también a las mujeres. 

PRO 3: Democratización

La historia de la educación como sistema comienza implementando lo que hoy se conoce como la escuela tradicional, la cual considera la enseñanza básica como obligatoria para todos los niños y niñas de la sociedad. Importantes pensadores de ese entonces divulgaron la teoría de que todos tienen la misma capacidad para aprender, por lo tanto la educación ya no estaría limitada a la clase social o al género.

El sistema educativo comenzó a ser público, es decir financiado y controlado por el Estado para lograr el desarrollo de la modernización nacional y también para que el pueblo sea útil en producir y operar. 

CONTRA 3: Restrictividad

Los planes académicos son diseñados en función de los propósitos y criterios del Estado, lo que significa que las materias y los contenidos son específicos y restringidos.

CONTRA 4: Estandarización

No hay autonomía de aprendizaje, a pesar de que cada persona aprende en tiempos y formas diferentes el sistema estandariza los procesos de aprendizaje, considerando las diferencias como fracaso. Según ABA España, asociación para el fomento de la enseñanza, en los Seis problemas de la enseñanza tradicional: “Es un sistema completamente estandarizado donde cada niño debe aprender lo mismo y al mismo tiempo que todos los demás. Esto no respeta el hecho fundamental de que todo ser humano es único. Todos los niños tienen pasiones e intereses diferentes, y la clave para la realización de la vida es encontrar tu pasión. […] Pareciera que no hay espacio en el sistema de enseñanza tradicional para las preguntas más importantes en la vida de un niño: ¿En qué soy bueno? ¿Qué quiero ser en la vida? ¿Cómo encajo en este mundo?


Es imperativo que las teorías y los métodos educativos se ajusten a la contemporaneidad de los niños y jóvenes. Es momento de que la educación se convierta en lo que hoy por hoy no es, salvo raras excepciones.

La educación de hoy en día se tiene que basar en la generación de conocimiento profundo, en apoyar potenciales y talento y en la cultura digital. Lo más importante es incentivar el gusto al aprendizaje, la creatividad y la imaginación de los alumnos. El fracaso escolar, las deudas de conocimiento, el abandono temprano, la depresión de profesores, las dificultades para la inserción laboral y la general desmotivación a la escuela, se debe, entre otras cosas, a que el método de enseñanza vigente está caduco para el mundo actual. 

6 pros y 5 contras del sistema de enseñanza constructivista

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Uno de los favoritos en las apuestas de la enseñanza es el método constructivista y quisimos saber por qué. Enumeramos sus pros y sus contras.

Hicimos este análisis basándonos en los artículos de reflexión Pensar pedagógicamente desde el constructivismo y su continuación, Pensar pedagógicamente, de nuevo, desde el constructivismo, de la Doctora en Educación Claudia Lucía Ordónez.

Pequeña aclaración antes de empezar: El proceso de aprendizaje, un concepto clave del método constructivista.

El sistema constructivista es el proceso de construcción de conocimiento, pero ¿cómo se construye un conocimiento? A través de un proceso de aprendizaje que se basa en conocimientos anteriores (la experiencia) y en conocimientos nuevos; es decir, en conexiones de sentido entre la información nueva y la ya existente. Para que el conocimiento se construya, todo lo que se aprende debe de abrir paso a un aprendizaje nuevo. Todo lo que se aprendió debe aparecer de nuevo y se debe conectar a otros conocimientos en situaciones diferentes repetidamente. 


PROS

1. Se aprende desde la experiencia

El constructivismo se ocupa de abordar los contenidos educativos a partir de experiencias que les permitan a los alumnos desempeñarse en contextos posibles, dentro y fuera del salón de clases. El conocimiento se construye con práctica, con éxitos y con fracasos, y no sólo con información teórica y de contenido. Por ejemplo, hacer reportes de lectura es una práctica recurrente en la escuela; el estudiante estará construyendo a cada entrega el conocimiento sobre los reportes de lectura y cómo hacerlos correctamente  porque ya cuenta con experiencia y comprensión de este aprendizaje. 

“El constructivismo nos hace mirar nuestros propios, auténticos procesos de aprendizaje. Esos que han producido en nosotros capacidades perdurables, siempre en desarrollo; […] Y nos hace recordar que probablemente nadie nos ayudó a ‘aprender’ primero la teoría sobre la cual se basan esas capacidades. Ésa la aprendimos y la entendimos realmente, en la acción de tratar de hacer cualquiera de estas cosas cada vez mejor”. Claudia Lucía Ordónez en su artículo de reflexión Pensar pedagógicamente, de nuevo, desde el constructivismo, de 2006.

2. Alumnos más motivados

El profesor, con el apoyo del plan de estudios y la escuela, “puede diseñar experiencias —menciona Ordóñez— por medio de las cuales quienes aprenden realmente deban buscar el conocimiento que se necesita para enfrentarlas y solucionarlas; experiencias que no tengan una sola respuesta; que se presten para la discusión; para el ‘ensayo’ de diferentes formas de solucionarlas; para la búsqueda del conocimiento necesario; para su verdadera construcción por parte de cada aprendiz”..

3. Los alumnos tendrán más conocimiento y seguridad al elegir su carrera profesional

El constructivismo permite que los alumnos entiendan más temprano en qué consisten, en términos generales, las diferentes licenciaturas porque tienen acercamientos más reales con sus prácticas a lo largo de sus estudios básicos, y esto les genera mayor sentido a lo que se hace y aprende en cada camino profesional.

4. El aprendizaje de un conocimiento nunca se acaba

Como el proceso de aprendizaje es un constante ensayo de un concepto, tema o habilidad, éste no tiene fin. Siempre se presentará la experiencia para entenderlo mejor, cambiando comprensiones por otras más efectivas.

5. La responsabilidad del estudiante de su propio aprendizaje

El profesor es una fuente importante de conocimiento (ya no es la fuente principal de información, pero sino un agente clave en el proceso) pero el estudiante tiene la responsabilidad de contemplar diferentes medios de información y experiencias para seguir aprendiendo. 

6. El aprendizaje es social: se aprende con otros y de otros

También el alumno aprende de los compañeros de clases, de sus pares: “La construcción de aprendizaje es individual y produce resultados visibles en desempeños individuales, pero el proceso ocurre naturalmente y se estimula en la interacción con otros y en la producción en colaboración con otros. Los demás son parte importantísima del medio en que se desenvuelve quien aprende y, por ende, de su aprendizaje permanente”, menciona Ordóñez sobre la interacción social. 


CONTRAS

1. Los ejercicios prácticos sustituyen a las experiencias directas

Puede pasar que las clases de los profesores sólo partan de ejercicios prácticos, por cuestiones de logística, material y presupuesto, pero que éstos distan mucho de la experiencia real. Esto ocasiona que el alumno no desarrolle plenamente su proceso de aprendizaje.

2. Falta de motivación

Según los profesores y pedagogos, en ocasiones es difícil hacer que los alumnos investiguen y lean para adquirir conocimientos previos sobre los cuales trabajar en clase. La habilidad y competencias en un tema depende de la ambición y compromiso del estudiante.

3. Poca actividad por parte del alumno en los ejercicios prácticos

Según Ordónez, la mayoría de las prácticas parten de situaciones ficticias, casos hipotéticos, problemas diseñados intencionalmente para el tema y que sea posible encontrar una respuesta. Esto delimita el aprendizaje empírico del alumno porque sólo sigue instrucciones y completa pasos. En las clases de laboratorios o talleres, los experimentos e instalaciones son prefabricados; preparados para obtener resultados previsibles.

4. El sistema educativo

Para ser fiel al sistema constructivista, es necesario aplicar procesos en el aprendizaje, pero los tiempos del sistema educativo no permiten que esto ocurra para cada uno de los conocimientos.  

5. Sistema de evaluación

Como no es posible aplicar plenamente los procesos en cada aprendizaje, entonces la evaluación para cada proceso no existe. “Es necesario evaluar en diversos momentos del proceso para observar cómo va el aprendiz en su camino de aprendizaje. No esperar productos perfectos, y menos antes de que el aprendizaje deseado se maneje como proceso. Por ejemplo, si esperamos que los estudiantes de medicina aprendan a recibir humanamente pacientes ambulatorios y a practicarles un examen general, tenemos que ponerlos repetidamente en situación de hacerlo y evaluar su comportamiento hasta que logren ajustar la forma mejor de lograrlo” (Ordónez en Pensar pedagógicamente, de nuevo, desde el constructivismo).


Independientemente de su medición en pros y contras, el constructivismo como herramienta educativa es eficaz en tanto el compromiso docente y alumno. Como todo modelo y teoría educativa, depende de muchos factores en la práctica para que su propuesta pueda tener los resultados esperados; éxitos sencillos, pero muy importantes en el desarrollo educativo y social: que el alumno aprenda, esté motivado, tenga confianza de lo que sabe y siga generando conocimiento.

Pros y Contras del Sistema Uno

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Los expertos en contenido pedagógico del Grupo Santillana, desde hace poco más de ocho años, empezaron a desarrollar un sistema educativo capaz de adaptarse a varios modelos escolares y lo han llevado hasta la intimidad de la sala de maestros. Estamos hablando de la organización Uno Internacional, quienes apoyándose en las vanguardias educativas y las nuevas tecnologías, pretenden convertirse en la mano derecha de escuelas que buscan actualizar a su personal docente con regularidad y poner a los estudiantes al frente de su aprendizaje. Han ganado popularidad, sobre todo dentro de los círculos de las escuelas privadas en México, porque tienen un gran objetivo: proveer de más herramientas a las escuelas que están verdaderamente comprometidas con el desarrollo de los niños. Uno Internacional encontró un área enorme de aprovechamiento a partir de tecnologías como las Ipad, por lo que reconocen a la vez, la necesidad de utilizarlas a favor de la educación. Ellos como organismo, plantean el trabajo en equipo con profesores y especialistas en educación para facilitarles el empleo de estas tecnologías mientras intentan construir lo que parece una comunidad entre instituciones que escogen su sistema. Lo que podemos entender de Unoi gracias a los testimonios que comparten en sus plataformas, es que se proponen dar seguimiento constante a cada filial, con lo que logran consolidar una identidad colectiva, la educación del siglo XXUNOi. En términos prácticos, hablar de Uno Internacional es como hablar de la remasterización digital de un disco de culto, que en este caso son los modelos educativos que convergen en una escuela privada como las que existen en nuestro país y en varios otros. 

Entonces, ¿podríamos decir que la Unoi es la respuesta más afín a las necesidades educativas de los niños en nuestra actualidad? Acá abajo te mencionamos algunas cosas que observamos como ventajas y desventajas del sistema Uno Internacional:

Ventajas

  1. Han digitalizado todos los contenidos de las materias escolares.
  2. Los niños incorporan las herramientas tecnológicas mientras aprenden. 
  3. Capacitan constantemente a los maestros para que ellos mismos puedan aprovechar al máximo las ventajas del contenido digital.
  4. Certifican a los maestros mientras tejen una red entre ellos para que se procure el intercambio de experiencias. Esto implica crecimiento para el personal docente y por lo tanto, un profesorado motivado.
  5. Colocan a los estudiantes como el centro del aprendizaje, es decir, que promueven una actitud activa hacia el conocimiento.
  6. Trabajan con Apple y la UNESCO, lo que les permite estar a la vanguardia.
  7. Creen en la transversalidad de los contenidos, por lo que el aprendizaje es envolvente.

Desventajas

  1. La digitalización de los materiales y el uso de tecnologías no responde a la necesidad particular de cada niño, no todos serán afines a este tipo de aproximación y la intención es estandarizar las herramientas. 
  2. El acercamiento entre las nuevas generaciones y el mundo tecnológico es de por sí exacerbado, y al participar del sistema Unoi, el tiempo que pasa un niño en la pantalla se multiplica. 
  3. Otro tipo de materiales como el libro impreso pasa a un segundo plano.
  4. Exige una inversión económica importante para la institución escolar y por lo tanto, para los padres.
  5. Este sistema excluye a los sectores menos privilegiados, tanto por una situación económica como por conflictos burocráticos con los aparatos públicos.
  6. Existen varias quejas de parte de las instituciones que se han adscrito a este sistema, argumentando que no han mejorado sus resultados y que al pedir un reembolso, no obtienen respuestas satisfactorias.

Para que termines de enterarte sobre el UNOi:

M.A.V.I. Juan Carlos Saldaña Hernández y M.C.D. Cynthia Patricia Villagómez Oviedo, Saber pensar, saber hacer y tecnologías educativas, Interior gráfico, Décimo Cuarta Edición, Octubre 2014. 

Sistema UNO, cambiando la educación en México, Instituto Muldoon, marzo 2016.

7 beneficios para tus hijos que hacen la diferencia, Uno Internacional.

¿Qué diferencias hay entre educación bilingüe y bicultural?

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No es lo mismo enseñar intensivamente un idioma que dar al estudiante la vivencia diaria de una cultura distinta y distante a la de su contexto inmediato. ¿Qué ventajas tiene uno y otro formato?

Cuando estamos en la búsqueda de una escuela para nuestros hijos, las descripciones que encontramos en los folletos o que nos dan sobre los modelos de estudio, suelen ser superprometedoras al mencionar que parten de un método de trabajo bilingüe o bicultural. Pero ¿cuáles son las diferencias entre ambas? En un primer momento, ambos modelos educativos parten de la idea de ampliar el contexto de sus estudiantes. ¿A qué se refieren?

La RAE tiene una descripción muy general de la palabra contexto: “Entorno físico o de situación, político, histórico, cultural o de cualquier otra índole, en el que se considera un hecho”. Educar no es pues solamente impartir conocimientos; el contexto en donde ocurre la enseñanza incide directamente en el entendimiento y las experiencias.

Las instituciones educativas deben tener claridad en el contexto en el que participan sus estudiantes, de modo que éste sirva para ampliar su aprendizaje y no lo limitarlo. Por eso la importancia de observar bien las diferencias en las propuestas educativas.

Educación bilingüe

Definimos la educación bilingüe con las palabras de Andrew Cohen, profesor emérito de lingüística de la Universidad de Minnesota: “El uso de dos o más lenguas como medio de instrucción en una parte del currículum escolar”. México, al ser un país rico en cultura, grupos identitarios y lenguas, vive el fenómeno del bilingüismo desde antes de la colonia, sin embargo los idiomas más populares que ofrece la educación bilingüe mexicana son aquellos pertenecientes al extranjero.

Algunos padres tienen el deseo de que sus hijos incorporen a su conocimiento idiomas que son ajenos a su medio social para dotarlos de mayores oportunidades en un mundo globalizado. Sin duda, aprender un idioma perteneciente a países primermundistas tiene implicaciones muy útiles, como recursos para viajar, recursos para comprender, desarrollarse profesionalmente y recursos para sobresalir.

Según el Instituto Mexicano de la Competitividad, apenas el 5% de nuestra población cuenta con esta posibilidad. Ese es uno de los contrastes más grandes entre la educación gratuita y privada en nuestro país. Mientras en la educación gratuita de México es circunstancial que se incluya como materia un segundo idioma en la boleta escolar, las escuelas privadas promueven su dominio destinando más áreas de la agenda escolar para su ejercicio.

Partiendo de que son las escuelas privadas de nuestro país las que brindan una educación bilingüe, los métodos de estudio que ofrecen para el aprendizaje de una segunda lengua se diversifican. Las iniciativas privadas encuentran la base de sus contenidos usualmente en currículums extranjeros.

Un sistema efectivamente bilingüe es todo aquel que imparte la mitad o un poco más de la mitad de las materias regulares en el segundo idioma. Este tipo de educación tiene que motivar a que sus estudiantes se desarrollen lingüísticamente en diversas áreas de su lengua madre, pero también de su segundo idioma. Por ejemplo, una Escuela bilingüe de idioma inglés, suele certificarse a través de grandes instituciones extranjeras como Cambridge, por lo que brindará a su alumnado cerca del 70% de las materias en dicho idioma. Esto con la finalidad de que se desarrolle su vocabulario, pensamiento y oralidad, a partir del contenido de materias certificadas por instituciones como la SEP. Es decir, contenido relativo a la cultura mexicana con apenas unos tintes de un segundo contexto como puede ser el anglosajón. Observamos en el texto Educación Intercultural Bilingüe: Educación y Diversidad algunos beneficios educacionales del bilingüismo: 

  1. Aumenta la competencia lingüística, así como otorga ventajas de control cognitivo en tareas no lingüísticas.
  2. Los niños bilingües utilizan más áreas cerebrales.
  3. Permite desarrollar mayor capacidad para el almacenamiento, uso y transformación de la información de manera más creativa.
  4. Mejor capacidad lectora.
  5. Incide favorablemente en su conformación identitaria así como en sus relaciones sociales.
  6. Potencia su éxito profesional por las oportunidades que suma el manejo de otro idioma.

Como María Jiménez y Alejandra Castro subrayan en su investigación La identificación cultural de los docentes de la Licenciatura en Lenguas Modernas, un individuo que se desarrolla entre dos idiomas tiene un comportamiento lingüístico único. Lo más sustancial de vivir un método educativo que incluya otra lengua en su programa, es la expansión cognitiva que ello genera: “El bilingüismo tiene una influencia en la perspectiva que los individuos (que hacen uso de más de una lengua) tienen del mundo. En otras palabras, los conceptos de identidad y bilingüismo están estrechamente relacionados el uno con el otro, especialmente al ser vistos desde una perspectiva sociológica”.

Se usa el término bilingüismo aditivo cuando el aprendizaje de otro idioma es parcial y se va sumando al desarrollo de habilidades comunicativas de la lengua madre del infante. Como explican las autoras antes citadas, “el término «bilingüismo aditivo» se refiere a la forma de bilingüismo que resulta cuando los estudiantes añaden una segunda lengua a su bagaje intelectual al tiempo que siguen desarrollándose conceptual y académicamente en su primera lengua. 

Educación bicultural

A pesar de que no hay una  noción única de lo que significa la educación bicultural, en palabras de María Jiménez y Alejandra Castro, este método educativo “refleja no sólo teorías diferentes sino también contextos históricos”. También hace énfasis en “las contradicciones fundamentales entre culturas en las sociedades, así como a las identidades plurales que se van constituyendo progresivamente en la actual etapa de desarrollo de los países”.

Es decir, en la educación bicultural existe una clara intención por que el estudiante incorpore lo más naturalmente posible el bagaje cultural del idioma que está aprendiendo. El objetivo es darle aún más herramientas para comprender y desarrollar tanto el propio contexto como aquel que no le es tan cercano, pero desde donde también puede encontrar identificación.

Después de repasar este último rasgo que difiere de la educación bilingüe, podemos agregar dos beneficios que se suman a la lista de los que consideramos acerca del otro método educativo y que resultan las conclusiones más notorias de nuestro recorrido. Los que participan de una educación bicultural además de bilingüe, tienen el beneficio de (a) participar en dos contextos sociales diferentes, así como de (b) romper los paradigmas o roces entre esas culturas o más. 

Sin dejar de observar las ventajas que ofrece una educación bilingüe, lo que tendríamos que preguntarnos ahora es qué tanto puede incidir el infante en el contexto de este segundo idioma, para hablar de las características de lo bicultural. La cultura puede escaparse un poco del aprendizaje de la lengua, es decir, que el ejercicio de un nuevo idioma no es inherente al hecho de que se comprendan e integren las diferencias entre dos contextos. 

Una educación bicultural busca que el aprendizaje de un segundo idioma para el niño, se de tan naturalmente como el de su lengua madre y para esto, tanto el ambiente escolar como la tira de materias tienen que corresponder a los aspectos propios de esa segunda lengua.

Dicen que no hay conocimiento sin contexto y es así como queremos concluir, con la intención de resaltar la importancia de que un método educativo contribuya a la comprensión adecuada de las diferencias entre dos contextos mientras los celebra y los incorpora a través del lenguaje para su desarrollo no sólo académico, sino social.


Para leer más:

Irineo Rojas Hernández, La educación bilingüe en México, Revista Electrónica Sinéctica, núm. 10, enero-junio, 1997, pp. 1-6 Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente Jalisco, México 

Javier García Castaño, Rafael A. Pulido Moyano y Ángel Montes del Castillo ,La educación multicultural y el concepto de cultura 

¿Cómo hablar con mi hijo sobre el divorcio?

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Si es el caso, lamentamos que estés atravesando por este proceso, pero te felicitamos por estar en la búsqueda de tu bienestar y el de tus hijos.

Reconocemos que el divorcio es un duelo muy complejo que es mejor vivir desde la consciencia y aceptación. Irónicamente, el divorcio es una ruptura del equilibrio familiar (aunque este equilibrio haya podido permanecer muy desequilibrado durante muchos años). Desde luego, ese proceso involucra también a los niños que se gestaron en ese vínculo y tiene que ser visto desde ahí para darle frente a todos los cambios que suscitan de ello.

Los padres, encima de los conflictos emocionales que experimentan con el divorcio, pueden estar preocupados por los efectos psicológicos que puede acarrear a sus hijos. Sin embargo, por lo pronto hay que contener las señales de alarma. Como suscribe Carlos Perez Testor et al. en su texto El divorcio: una aproximación psicológica, el divorcio en sí mismo no es el detonador de un trastorno emocional o cuadro clínico para los infantes involucrados.

Los problemas que se derivan del divorcio, dependerán de la personalidad subyacente y la evolución de cada uno de los niños, en relación con la manera de afrontar de ambos padres. Respetemos y honremos el hecho de que la manera en la que los padres asuman el duelo, impactará similarmente en el proceso de sus hijos. Lo anterior tiene que motivarnos a recordar que el divorcio no fácilmente puede acotarse a la relación entre dos personas.

Para ir sanando personalmente, hay que saber diferenciar entre los afectos conyugales y los afectos paternales. Además, hay que procurar a los hijos, sobre todo a los más pequeños. Dice Mercè Mabres Boix al final de su investigación El divorcio de los padres y la repercusión en los hijos: “Los padres que pueden hacer el duelo por la separación asumiendo sus propias dificultades, estarán en condiciones de poder empatizar con las pérdidas que afrontarán los hijos, los podrán sostener sin parentalizarlos, permitiéndoles manifestar su afecto hacia ambos padres de forma integrada. Además, si las cuestiones de la guarda o de los procedimientos del divorcio han sido resueltos sin heridas, no habrá traumatismo. Los niños podrán apreciar aspectos positivos y cambios que puedan darse, porque si bien la separación es un sufrimiento para la pareja, no siempre lo es de la misma forma para el niño”.

Rescatamos de los dos textos que antes mencionamos, las siguientes consideraciones para que tengas una guía de puntos muy relevantes a tomar en cuenta cuando hables del divorcio con tus hijos:

Cuándo comunicar el divorcio

Hazlo únicamente cuando esté repasada y comprobada la decisión para poder transmitirle con seguridad a tus hijos lo que está sucediendo y qué repercusiones tiene. Hay que ajustar el mensaje a cada edad. No olvidemos que lo más importante al comunicar el divorcio es priorizar la idea de que no es culpa ni de ellos como niños, ni de alguno de los dos adultos como padres. En todo momento se debe subrayar que el amor hacia un hijo nunca se termina, que jamás los abandonarás y que seguirás cuidándoles y acompañándoles en su desarrollo.

Procurar la cotidianidad

Atravesar por los cambios drásticos que acarrea el divorcio también para los hijos como cambios de rutina, cambio de casa, incluso cambio de escuela, nos sugiere como padres que contribuyamos lo más posible a que los niños mantengan intacto algo con lo que se identifican. Como sugiere Carlos Perez: “Retomar las actividades cotidianas y las relaciones con la escuela puede contener las ansiedades. Esta tarea requiere del niño la capacidad de tomar cierta distancia psicológica de los adultos: en un momento de desequilibrio familiar en que uno o los dos padres pueden estar preocupados, deprimidos o enfadados, el niño necesita proteger su identidad individual”.

Trasladar la crisis

Podemos contribuir a que los niños empiecen a ver periféricamente el divorcio, es decir a soltar su papel como parte de la separación, pues no se trata de ellos. Si bien sólo es posible llegar a esto parcialmente, el ejercicio colectivo y personal de este objetivo, ayudará a disminuir ansiedades, miedos u otros sentimientos conflictivos.

Cancelar la palabra culpa

No se trata de que uno de los padres sea el villano, ni de que los niños sientan que su existencia ha sido el motivo de esta decisión definitiva. Se debe de ser muy cuidadosos con nunca privilegiar que la pelota caiga en un solo lado de la cancha porque esto sería contraproducente para alguno de los vínculos y reafirma que la decisión es tomada porque buscan estar mejor de como estaban.

Reivindicar la pérdida

A pesar de que cada duelo se trata de una pérdida y que la pérdida más grande en el caso de un divorcio puede ser la de uno de los padres, tenemos que hablar abiertamente de esto para mitigar el miedo a que esto suceda radicalmente como un niño puede imaginarse. La pérdida también puede ser una ganancia de dinámicas más sanas en la casa de cada uno de los padres, de más actividades, propósitos, etc. Ayúdales a ver el lado positivo de los cambios y resignifica esta palabra.

No parentalizar al niño

Lo peor que puedes hacer es apoyarte en tu hijo durante el divorcio. Si bien la responsabilidad afectiva de todos los miembros de la familia es importante, dejarle tarea emocional a los niños debido a lo duro que es el proceso que estás atravesando sólo hará que adopte un papel de adulto que no le corresponde y que le privará de seguir viviendo su niñez. 

Acentuar su capacidad de sentir amor

Para los niños es muy fácil hacer una identificación o tomar los parámetros de nuestros núcleos familiares, por lo que todo lo que acontece en casa puede afectar sus vínculos futuros. Ayúdales a conservar una versión realista acerca de las relaciones de pareja, recuérdales que valen mucho y que son capaces de dar mucho amor, de ser queridos y de formar vínculos saludables.

Para terminar este texto que habla de una situación que nadie puede atravesar intacto, queremos que recuerdes esta frase que escribe el primer autor que citamos: “el crecimiento de toda persona está ligado a su capacidad de gestionar de modo constructivo las pérdidas de su vida”.